Limpieza fácil
KitchenAid diseñó esta máquina de espresso para que se encargue de la mayor cantidad posible de mantenimiento rutinario, haciéndola fácil de usar.
Cuando arranca, se enjuaga rápidamente para calentar las líneas internas y la unidad de preparación. Esto lleva todo a la temperatura adecuada y limpia el sistema, ayudando a que el primer sorbo sepa caliente, rico y equilibrado. El café es naturalmente graso, por lo que los residuos pueden acumularse con el tiempo. Por eso la máquina vuelve a enjuagarse automáticamente cuando la apagas. Esto ayuda a eliminar aceites de café, posos o depósitos restantes antes de que afecten al sabor.
Cuando se necesita un cuidado más minucioso, las alertas que aparecen en la pantalla te guían en cada proceso. Desde la limpieza profunda del sistema de leche hasta el uso del programa automático de descalcificación, siempre sabrás cómo limpiar la máquina.