El rallador es uno de esos utensilios que siempre nos salvan. Es pequeño, pero muy útil. Y aunque ya tengamos uno en la cocina, puede que descubramos que no es el más adecuado para todo lo que queremos hacer.

En el mercado existen muchos tipos de ralladores: algunos son versátiles, mientras que otros son altamente especializados. Podemos elegirlos según la frecuencia con la que cocinamos, los alimentos que preparamos con más frecuencia y, por supuesto, la comodidad que buscamos en la cocina.

En este artículo, repasamos las más importantes. Explicamos cómo funcionan, para qué sirven y en qué fijarse al elegir una.

Tipos de ralladores y cómo elegir el adecuado

El clásico rallador multiusos: un "must have" en cualquier cocina.

Este rallador es el que todos conocemos: la torre de cuatro lados, cada uno con una función diferente: rallador grueso, rallador fino, rallador de ralladura, rallador de rodajas. Es práctico, compacto y, para la mayoría, suficiente para las tareas cotidianas en la cocina.

Se utiliza para:

  • Rallar zanahorias o manzanas para pasteles.
  • Rallar quesos duros.
  • Rodajas finas de pepino.
  • Ralladura fina de cítricos.

Un rallador clásico de cuatro caras siempre resulta útil en la cocina; lo usamos para quesos, verduras, ralladura de cítricos y mucho más. Lo ideal es elegir un modelo con mango ergonómico y base estable , como los que encontramos en la colección Kitchenshop. Este tipo de rallador se asienta bien sobre la encimera y nos permite un mejor control durante su uso.

Tipos de ralladores y cómo elegir el adecuado

Rallador tipo mandolina: para un corte rápido y uniforme.

Si buscas rebanadas finas y uniformes, la mandolina es el rallador ideal. Tiene una cuchilla ancha y plana, y las verduras se pasan por encima con la ayuda de un soporte de seguridad. Algunos modelos permiten ajustar el grosor e incluyen varias cuchillas, para julienne o en chips.

Es excelente para:

  • Papas fritas.
  • Rodajas iguales de tomates, pepinos y calabacines.
  • Zanahoria o remolacha cortada en juliana.

Para un corte rápido y uniforme, una buena mandolina facilita la tarea. Lo ideal es elegir un modelo ajustable con soporte antideslizante y protección para los dedos, como los que encontrarás en la selección de Kitchenshop. Proporciona estabilidad y seguridad durante su uso, sin sacrificar la precisión.

Tipos de ralladores y cómo elegir el adecuado

rallador fino manual

Este rallador pequeño y delgado se utiliza para dar los toques finales. No está diseñado para verduras ni frutas, sino para añadir sabor o decoración a los platos.

Lo utilizamos para:

  • Rallar la cáscara de los cítricos
  • Queso parmesano para pasta o risotto.
  • Nuez moscada, chocolate o jengibre.

El rallador fino es perfecto para los detalles que marcan la diferencia: ralladura de limón, parmesano o chocolate rallado. Un modelo con mango antideslizante y cuchilla de acero inoxidable bien afilada , como el que encontramos en KitchenShop, es fácil de usar, se limpia rápidamente y ocupa muy poco espacio en el cajón.

Tipos de ralladores y cómo elegir el adecuado

Rallador rotatorio: eficiente y seguro

El rallador rotatorio es menos común en las cocinas domésticas, pero es una herramienta muy práctica, sobre todo para los quesos. Se utiliza girando una manivela que activa una cuchilla cilíndrica dentro de un tambor. Es seguro para los dedos y requiere un mínimo esfuerzo.

Es ideal para:

  • Parmesano y otros tipos de quesos duros.
  • Nueces, chocolate o almendras.
  • Rallar los ingredientes directamente sobre el plato.

Para quienes buscan precisión, rapidez y seguridad, un rallador rotatorio es una excelente opción. Un modelo compacto de acero inoxidable con un tambor fácil de extraer y limpiar, como el que encontramos en Kitchenshop.