Imagina que estás organizando una barbacoa. Todos los invitados ya han llegado y puedes oír risas y tu música favorita que vienen de la terraza. Estás ocupado en la cocina: con una mano estás batiendo pesto de perejil y con la otra estás poniendo sandía en la licuadora para hacer un cóctel refrescante. ¿Sabes qué sería aún mejor?